Diseñamos, fabricamos, montamos y ponemos en marcha plantas depuradoras de efluentes cloacales e industriales y plantas potabilizadoras de agua. Un mismo equipo técnico acompaña tu proyecto desde el primer diagnóstico hasta la operación.
Más de 75 trabajos en antecedentes
Proyectos en 11 provincias argentinas y Paraguay
hospital en Neuquén
anteproyecto Villa María
Detrás de la búsqueda de una planta de tratamiento de efluentes casi siempre hay una situación concreta:
Una planta de tratamiento de efluentes es una instalación que recibe aguas residuales (cloacales, industriales o una mezcla de ambas) y les quita los contaminantes hasta que pueden volcarse al ambiente sin dañarlo o reutilizarse para otro fin. También se la conoce como planta depuradora o planta de tratamiento de aguas residuales.
El tratamiento de aguas residuales se organiza por etapas. Cada una cumple una función distinta.
Retiene sólidos gruesos, arenas y grasas que dañarían los equipos o saturarían las etapas siguientes. Incluye rejas, desarenadores y, según el caso, clasificadores y lavadores de arenas.
Separa por decantación o flotación una parte importante de los sólidos en suspensión. En efluentes industriales con grasas o aceites se suele aplicar flotación por aire disuelto (DAF).
Es el corazón de la planta. Una comunidad de microorganismos consume la materia orgánica disuelta. Los sistemas más usados son los barros activados y las lagunas (aireadas, facultativas y de maduración). Cuando se exige remover nitrógeno, se incorporan etapas de nitrificación y desnitrificación.
La reducción de los nutrientes presentes en el líquido residual (Nitrógeno y Fósforo) es una etapa que cobra importancia en el caso de vuelco a lagos y diques. Los procesos necesarios se pueden dar en forma simultánea o posterior, y dependen de los niveles de vuelco a los que se debe ajustar el efluente.
Los microorganismos que crecen durante el proceso generan barros que hay que estabilizar y deshidratar, por ejemplo con digestión aeróbica y filtros de banda o filtros prensa, para reducir su volumen y manejarlos con seguridad.
El agua tratada puede volcarse a un cuerpo receptor o reutilizarse para riego o como agua de proceso industrial.
Es la demanda bioquímica de oxígeno a cinco días, el indicador más usado para medir cuánta materia orgánica tiene un efluente. Cuando hablamos de una planta de "370 kg DBO₅/día", hablamos de la carga orgánica que es capaz de tratar cada día. Es, junto con el caudal, el dato que dimensiona una planta.
Plantas depuradoras para municipios, cooperativas, barrios de viviendas, loteos, hospitales, universidades y complejos turísticos. Diseñamos plantas nuevas y ampliaciones de plantas existentes, en hormigón armado o en chapa.
Diseño a medida del proceso de tratamiento según el rubro. Tenemos antecedentes en industria olivícola, láctea, cárnica, del granito y minería. Incluimos la opción de reutilizar el agua tratada en el propio proceso productivo.
Sistemas de potabilización para localidades y comunas, con tecnologías como decantadores de alta tasa y filtración rápida.
Plantas de barros activados de menor escala, fabricadas en acero sobre platea de hormigón o semienterradas en hormigón armado. Pensadas para barrios, loteos, hoteles o instituciones que necesitan una solución de montaje ágil y operación sencilla.
Proyecto de estaciones de bombeo de líquidos cloacales cuando la topografía impide que el efluente llegue por gravedad a la planta.
Redes colectoras cloacales y redes de distribución de agua potable, la infraestructura que conecta cada vivienda con la planta.
Operación, control, mantenimiento y capacitación de operarios, para que la planta siga cumpliendo después de la inauguración.
Evaluación de plantas que no funcionan como deberían o que quedaron chicas: readecuación, reingeniería, conversión de lagunas y ampliación de capacidad.
Estudios, anteproyectos y asesoramiento técnico para organismos públicos, empresas constructoras e industrias que necesitan respaldo de ingeniería.
En muchos proyectos de saneamiento, una consultora hace el proyecto, otra empresa fabrica los equipos, una constructora ejecuta la obra y nadie se hace cargo de la puesta en marcha. Cuando la planta no rinde, cada parte responsabiliza a la otra.
Relevamos la situación actual: caudales, calidad del efluente, instalaciones existentes, terreno disponible y exigencias del organismo de control.
Comparamos alternativas tecnológicas y definimos la solución más conveniente desde el punto de vista técnico y económico. Es la etapa que permite estimar la inversión y gestionar el financiamiento.
Desarrollamos la ingeniería de detalle: cálculos de procesos, planos, especificaciones de equipos y documentación para licitación o presentación ante los organismos competentes.
Fabricamos los equipos y estructuras metálicas de la planta.
Ejecutamos el montaje electromecánico en el sitio.
Arrancamos el proceso biológico y lo ajustamos hasta que la planta alcanza los parámetros de diseño.
Podemos operar y mantener la planta o capacitar al personal del municipio, la cooperativa o la empresa para que lo haga. Operación y mantenimiento de plantas
No existe una planta de tratamiento de efluentes que sirva para todo. Dos localidades con la misma cantidad de habitantes pueden necesitar soluciones distintas. Estos son los factores que definen el diseño.
Un efluente cloacal doméstico, uno de industria láctea y uno de corte de granito no tienen nada en común. Los primeros son fundamentalmente orgánicos. El de granito es casi exclusivamente mineral y se trata por clarificación. El tipo de efluente define qué tecnología tiene sentido.
El volumen diario y la carga en kg de DBO₅ dimensionan cada unidad de la planta. También importa cómo varían: una localidad turística en temporada alta o una industria con producción estacional exigen un diseño que tolere esos picos.
Una planta se proyecta para una población o producción futura, no solo para la actual. Muchas veces conviene construir por etapas: una primera etapa para la demanda de hoy, preparada para ampliarse. Lo hicimos así en todos nuestros proyectos, como Laborde, Saujil y El Peñón.
Las lagunas requieren superficie. Los barros activados resuelven el mismo tratamiento en mucho menos espacio. La cercanía de viviendas, la topografía y el nivel de la napa también condicionan la elección.
No es lo mismo volcar a un río que infiltrar al suelo o reutilizar para riego. El destino define la calidad que hay que alcanzar y, por lo tanto, qué etapas de tratamiento son necesarias.
Una planta técnicamente perfecta que el personal disponible no puede operar termina fallando. Por eso tenemos en cuenta la capacidad operativa del cliente, y diseñamos instalaciones de operación sencilla y mantenimiento accesible.
La energía de aireación es uno de los principales costos permanentes de una planta biológica. Elegir bien el sistema y sus equipos impacta en la factura de todos los meses, no solo en el presupuesto de obra.
Según el caso trabajamos con:
Plantas depuradoras para localidades completas, ampliaciones de plantas existentes y estudios para mejorar sistemas de lagunas. Trabajamos para municipios de Córdoba, Tucumán y Catamarca, y en proyectos de saneamiento regional como el de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.
Plantas para barrios de vivienda social y loteos privados que no tienen conexión a una red cloacal existente. Algunos ejemplos son los barrios de 80, 136, 185 y 250 viviendas en Tucumán y el barrio de 1.440 viviendas en Famaillá.
Tratamiento de efluentes industriales para cumplir con los parámetros de vuelco y, cuando conviene, reutilizar el agua en el proceso. Tenemos antecedentes en industria olivícola, láctea, cárnica y del granito.
Hospitales, universidades, hoteles, aeropuertos, obradores y campamentos mineros: lugares donde no hay red y el tratamiento debe resolverse en el sitio.
Algunos trabajos que muestran el alcance de lo que hacemos:
Proyectos de plantas depuradoras de barros activados para ocho localidades, en dos etapas: Tilcara y Maimará, Tumbaya y Volcán, Purmamarca, Humahuaca, Huacalera y Uquía. Es una región declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde la protección del ambiente es especialmente sensible.
Planta de barros activados cuyo efluente tratado, rico en nitrógeno y fósforo, se aprovecha para regar una plantación forestal de rotación corta. La madera obtenida puede usarse como biomasa para generar energía o como combustible. Hicimos el proyecto, fabricamos el equipamiento y montamos la primera etapa.
Proyecto ejecutivo, fabricación y montaje de plantas de barros activados en Santa María, Belén, Fiambalá, Saujil, El Peñón y Antofagasta de la Sierra. En El Peñón y Antofagasta de la Sierra el agua tratada se reutiliza para riego.
Planta de tratamiento para KURSAAL S.A. en Villa de Soto. Clarifica los efluentes del aserrado y lustrado de granito para reutilizar el agua en los mismos procesos productivos.
Proyectos de plantas depuradoras de gran escala para ciudades, entre ellas la EDAR II de Villa María (1.942 kg DBO₅/día) y la planta de Marcos Juárez (1.487 kg DBO₅/día).
En zonas donde el agua escasea, volcar un efluente bien tratado es desaprovecharlo. Cuando las condiciones lo permiten, proyectamos la planta pensando en el reúso: riego de plantaciones forestales o forrajes en el caso de efluentes cloacales, o agua de proceso en el caso de efluentes industriales.
Somos un grupo de ingenieros radicados en Córdoba. Conocé al equipo
Fabricamos y montamos las plantas que diseñamos. Eso obliga a proyectar pensando en cómo se construye y se opera, no solo en cómo se ve en los planos.
Cada planta surge del análisis del efluente, del lugar y del cliente. Nuestros antecedentes van desde una planta de 3 kg DBO₅/día para un hospital en Neuquén hasta el anteproyecto de 4.800 kg DBO₅/día para la planta de Villa María.
Trabajamos en localidades de altura de la Puna y los valles catamarqueños, en campamentos mineros y en zonas turísticas, donde la logística y las condiciones ambientales hacen la obra más compleja.
Ofrecemos operación, mantenimiento y capacitación de operarios, porque una planta solo sirve si sigue funcionando.
Somos un grupo de ingenieros radicados en Córdoba. Quien te atiende en la primera consulta es parte del equipo técnico que desarrolla el proyecto.
Depende del caudal, de la carga orgánica, del tipo de efluente, de la calidad que se debe alcanzar, del terreno, de la distancia de la obra y de las etapas que se contraten. Cualquier número dado sin esos datos es una adivinanza. Por eso el primer paso es relevar la información básica. Con eso podemos darte una estimación seria y, si hace falta, un anteproyecto con alternativas comparadas.
No hace falta tenerla completa. Sirve contar con:
Muchas veces una planta que "no da más" puede recuperar o aumentar su capacidad con cambios en la aireación, el pretratamiento o la conversión de lagunas, a un costo menor que una obra nueva. Lo evaluamos con un diagnóstico antes de recomendar cualquier inversión.
Es uno de los motivos más frecuentes por los que las plantas fallan. Lo contemplamos desde el diseño, con instalaciones de operación sencilla, y lo cerramos con capacitación del personal o con el servicio de operación y mantenimiento.
Nuestra base está en la ciudad de Córdoba y trabajamos en todo el país. Tenemos antecedentes en Córdoba, Tucumán, Catamarca, Jujuy, Santa Fe, San Juan, San Luis, Neuquén, Chaco, Salta y Misiones, y también en Paraguay. La distancia no define si podemos tomar un proyecto. Sí la contemplamos en la planificación de la obra y del acompañamiento posterior.
En la práctica son lo mismo. «Efluente» y «agua residual» se usan como sinónimos para el agua que sale de viviendas o industrias después de usarse. En Argentina es más común hablar de efluentes, líquidos cloacales o planta depuradora. En otros países de habla hispana se usa más «aguas residuales» o PTAR.
La depuradora trata agua ya usada (cloacal o industrial) para devolverla al ambiente o reutilizarla. La potabilizadora trata agua cruda de un río, dique o pozo para que sea apta para el consumo. Son procesos distintos y UMATEC trabaja en ambos.
Ninguno es mejor en abstracto. Las lagunas tienen menor costo operativo pero requieren mucha superficie. Los barros activados ocupan poco espacio y alcanzan mayor calidad de efluente, con mayor consumo de energía y más control operativo. La elección depende del terreno, del caudal, de la calidad exigida y de la capacidad de operación. También existen alternativas intermedias, como las lagunas aireadas.
Depende del tamaño y de las etapas. Un estudio o anteproyecto lleva bastante menos que un proyecto ejecutivo con fabricación y montaje, y los tiempos de aprobación de los organismos o de licitación pública suelen sumar más que la propia obra. Con los datos básicos del proyecto podemos darte un cronograma estimado.
Sí. Podés contratar una etapa puntual (un estudio, un anteproyecto, un proyecto ejecutivo, la fabricación y el montaje, o la operación) o el ciclo completo llave en mano.
Sí. Buena parte de nuestros antecedentes son plantas para municipios y proyectos de saneamiento para gobiernos provinciales, incluyendo documentación para licitaciones.
Primero hay que entender por qué. Puede ser falta de capacidad, un problema en el pretratamiento, aireación insuficiente, mala gestión de barros o fallas de operación. Hacemos un diagnóstico y proponemos las mejoras necesarias, que muchas veces no requieren construir una planta nueva.
En muchos casos sí: para riego de forestales o forrajes en efluentes cloacales, o como agua de proceso en industrias. Depende de la calidad alcanzable y de lo que permita la normativa local. Lo evaluamos en cada proyecto.
Las plantas compactas están pensadas para caudales menores: barrios, loteos, hoteles, instituciones. Para una localidad completa normalmente conviene una planta proyectada a medida, que puede construirse por etapas. Más información sobre plantas de tratamiento de aguas residuales compactas.
Sí. Ofrecemos operación, control y mantenimiento de plantas y capacitación de operarios, para que la planta mantenga su rendimiento en el tiempo.
Tanto si estás empezando a evaluar una planta nueva como si ya tenés una instalación que no rinde, el primer paso es una conversación técnica. Contanos el tipo de efluente, la población o producción y dónde está el proyecto. Un ingeniero de nuestro equipo te va a responder con los próximos pasos concretos.
WhatsApp us