Inicio / Soluciones / Tratamiento de efluentes industriales
Analizamos el efluente de tu planta y diseñamos el tratamiento que necesita para cumplir con los parámetros de vuelco y, cuando es posible, recuperar el agua para volver a usarla. Proyecto, dirección técnica, fabricación y montaje.
Un ingeniero del equipo revisa tu caso y te responde con los próximos pasos.
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Antecedentes en industria láctea, cárnica, olivícola y del granito
Reúso total del agua de proceso en industria del granito
Proyectos en Córdoba, Santa Fe y Neuquén
Efluentes industriales
Para una industria, el efluente suele ser un tema pendiente hasta que deja de serlo. Algunas situaciones que lo vuelven urgente:
El organismo de control detecta que el vuelco no cumple los parámetros y pide una solución con plazos.
La planta aumenta la producción y el tratamiento existente ya no alcanza.
La empresa necesita una habilitación o una renovación y el efluente es una condición.
El agua es escasa o cara y seguir descartándola afecta los costos.
La cooperativa o el municipio no acepta el efluente en la colectora sin tratamiento previo.
En todos los casos, el riesgo no es solo ambiental. Es también legal, operativo y económico. Una planta de tratamiento de efluentes industriales bien diseñada convierte ese riesgo en un proceso más de la fábrica, con costos previsibles.
Los efluentes industriales son las aguas residuales que genera un proceso productivo: lavado de equipos y materias primas, agua de enfriamiento, líquidos del propio proceso o del corte y pulido de materiales. Su composición depende de lo que produce cada fábrica.
Un efluente cloacal tiene una composición bastante previsible. Las aguas residuales industriales, en cambio, pueden tener:
Carga orgánica muy alta, varias veces superior a la cloacal, como en industrias alimentarias.
Grasas, aceites y proteínas que flotan, forman costras y perjudican los procesos biológicos.
Sólidos minerales sin materia orgánica, como los lodos del corte de piedra.
Variaciones fuertes de pH y de caudal a lo largo del día, según los turnos de producción y los lavados.
Compuestos difíciles de degradar o con sales que inhiben a los microorganismos.
Por eso no existe una planta industrial estándar. Aplicar un tratamiento pensado para líquidos cloacales a un efluente industrial es una de las causas más comunes de plantas que no funcionan.
Más información: planta de tratamiento de efluentes cloacales.
Nuestro trabajo empieza por entender el proceso productivo, no por elegir un equipo. Antes de proponer una tecnología, analizamos:
Qué se produce y cómo: dónde se genera cada corriente de efluente y en qué momento.
Caracterización del efluente: análisis de laboratorio de DBO₅, DQO, sólidos, grasas, pH y otros parámetros según el rubro.
Caudales y variaciones: por turno, por día y por temporada de producción.
Destino del efluente tratado: colectora cloacal, cuerpo receptor, infiltración o reúso interno.
Parámetros exigidos: los límites que fija el organismo de control para ese destino.
Espacio y recursos disponibles: superficie, energía y personal para operar la planta.
A veces el análisis muestra que separar corrientes dentro de la fábrica cuesta menos que tratarlas mezcladas. Otras, que un cambio en el proceso reduce la carga a tratar. Eso también es parte de la optimización de procesos y la reducción de costos.
Más información: ingeniería de tratamiento de efluentes.
Cada industria tiene un efluente con su propia “firma”. Estos son los rubros en los que tenemos experiencia comprobable.
Los efluentes de las usinas lácteas arrastran restos de leche, suero, grasas y proteínas, y cambian de pH con los lavados de equipos. Tienen alta carga orgánica y una fracción grasa que, si llega sin separar a un tratamiento biológico, lo perjudica.
Para Láctea BALLMOR, en Córdoba, proyectamos una planta con pretratamiento por flotación por aire disuelto (DAF), que separa grasas y sólidos, seguido de tratamiento secundario por barros activados. La capacidad es de 160 kg DBO₅ por día.
Los efluentes de faena y procesamiento de carne contienen sangre, grasas, restos de tejidos y sólidos, con carga orgánica elevada. Requieren un buen pretratamiento de sólidos y grasas antes de la etapa biológica.
Desarrollamos anteproyectos de plantas de tratamiento para industria cárnica en Aluminé y Añelo (Neuquén), de 62 kg DBO₅ por día cada una, y estudios preliminares para la planta de procesamiento de liebre de RIGON en Rufino (Santa Fe).
El procesamiento de aceitunas genera efluentes con carga orgánica alta y compuestos que pueden inhibir el tratamiento biológico si no se consideran en el diseño. Además, la producción es estacional, con caudales concentrados en la temporada de cosecha.
En Cruz del Eje (Córdoba) hicimos el diagnóstico de la planta de tratamiento de CUENCA DEL SOL S.A., con una producción de 3.000 toneladas por año, y el proyecto de la planta de ROBERTO S. ALVAREZ S.R.L., con 130 toneladas por año.
El aserrado y el lustrado de granito usan grandes volúmenes de agua que salen cargados de lodo mineral. No hay materia orgánica que degradar: el desafío es separar los sólidos y devolver agua limpia al proceso.
Para KURSAAL S.A., en Villa de Soto (Córdoba), hicimos el proyecto y la dirección técnica de obra de una planta que clarifica el efluente de cada proceso (telares, equipos multihilo y lustrado) según sus características. El resultado es la reutilización de la totalidad del agua en los mismos procesos. Los lodos se deshidratan con un filtro prensa automatizado.
El método es el mismo para cualquier industria: caracterizar el efluente, entender el proceso y diseñar el tratamiento. Si tu rubro no aparece en esta lista, igual podemos evaluarlo. Lo que no hacemos es aplicar una solución genérica sin análisis previo.
Además del efluente de proceso, muchas industrias y proyectos productivos deben tratar el efluente cloacal de su personal. Lo resolvimos, por ejemplo, en el campamento minero Chinchillas (Jujuy) y en el obrador del Gasoducto NOA (Chaco). Es un tratamiento distinto y lo desarrollamos en su propia página.
Más información: planta compacta de efluentes.
Más información: proyectos de tratamiento de efluentes.
La combinación de etapas cambia con cada rubro, pero la lógica es la misma: primero se protege el proceso, después se separa lo que se puede separar físicamente y recién entonces se aplica el tratamiento biológico, si hace falta.
Rejas y tamices retienen restos sólidos antes de que lleguen a bombas y tanques.
Un tanque de ecualización amortigua los picos de caudal y de carga entre turnos y lavados, y permite corregir el pH. Sin esta etapa, el resto de la planta trabaja en condiciones que cambian todo el tiempo.
Separa sólidos finos, grasas y aceites. Según el efluente se usa coagulación y floculación, clarificación por decantación o flotación por aire disuelto (DAF), que hace subir grasas y sólidos con microburbujas para retirarlos de la superficie. En efluentes minerales, como los del granito, esta etapa puede ser el tratamiento completo.
Cuando el efluente tiene materia orgánica disuelta, como en industrias alimentarias, se agrega una etapa biológica. En nuestros proyectos industriales usamos barros activados, dimensionados para la carga y las variaciones propias del rubro.
Los lodos de las etapas anteriores se espesan y se deshidratan con equipos como filtros prensa, para reducir el volumen a transportar y disponer.
En muchas industrias el agua no es solo un residuo: es un insumo que se paga. Recuperarla después del tratamiento reduce el consumo de agua nueva y el volumen de vuelco.
El caso de KURSAAL S.A. muestra hasta dónde se puede llegar: toda el agua del aserrado y el lustrado vuelve a los mismos procesos. En otros rubros el reúso puede ser parcial, por ejemplo para lavado de pisos, riego o servicios auxiliares.
El reúso no siempre conviene. Evaluamos la calidad que exige cada uso, el costo del tratamiento adicional y el costo del agua que se reemplaza. Con esos números se decide.
Ciclo de trabajo
Visitamos la planta, identificamos cada corriente de efluente y el régimen de producción.
Definimos qué muestras tomar, cuándo y qué parámetros analizar. Un muestreo mal hecho lleva a una planta mal dimensionada.
Si ya existe una planta, evaluamos por qué no cumple y qué se puede aprovechar.
Alternativas de tratamiento con su inversión y su costo de operación, incluida la opción de reúso.
Ingeniería de detalle y documentación para presentar ante el organismo de control ambiental.
Acompañamos la obra, fabricamos equipos y ejecutamos el montaje según el alcance acordado.
Ajustamos la planta hasta que cumple y capacitamos al personal de la industria.
¿Tenés análisis de tu efluente? Envialos y te decimos qué tratamiento necesita
Más información: mantenimiento de plantas de efluentes.
Una planta de tratamiento no fabrica producto, pero evita multas, clausuras y conflictos con el organismo de control o con los vecinos, que sí detienen la producción. Cuando hay reúso, además reduce el costo del agua. Por eso en el anteproyecto presentamos tanto la inversión como el costo de operación y, si corresponde, el ahorro de agua.
Un equipo estándar puede funcionar si el efluente coincide con aquello para lo que fue diseñado. El problema aparece cuando no coincide: grasas que colmatan, pH que mata la biomasa, picos que desbordan. Antes de comprar cualquier equipo conviene caracterizar el efluente. Con ese dato se puede comparar ofertas con criterio.
El proyecto contempla cómo construir y conectar la planta sin detener la fábrica, o limitando la parada a momentos programados.
Diseñamos pensando en el personal que va a operar la instalación y capacitamos a los operarios durante la puesta en marcha. También ofrecemos operación y mantenimiento.
Es frecuente en plantas que se diseñaron para otro nivel de producción o con un efluente que no fue bien caracterizado. Un diagnóstico, como el que hicimos para CUENCA DEL SOL S.A., identifica las causas y define si conviene mejorar lo existente o reemplazarlo.
Si hay una intimación o un plazo, el primer paso es un diagnóstico y un plan de adecuación con etapas y plazos realistas. Preparamos la documentación técnica para presentar. El proyecto de KURSAAL S.A., por ejemplo, se presentó según las normas de la Secretaría de Recursos Hídricos de Córdoba.
Más información: diagnóstico de plantas.
Si no tenés análisis, te indicamos qué muestras tomar y cómo, para que los resultados sirvan para diseñar.
Rubro y descripción breve del proceso productivo.
Volumen de producción y régimen de trabajo (turnos, estacionalidad).
Caudal de efluente medido o estimado.
Análisis de laboratorio del efluente, si existen.
Destino actual del vuelco: colectora, cuerpo receptor, infiltración.
Intimaciones, requerimientos o plazos del organismo de control.
Si ya existe una planta: qué etapas tiene y qué problemas presenta.
Interés en recuperar agua para el proceso.
Los cloacales vienen de baños, cocinas y usos domésticos y tienen una composición bastante previsible. Los efluentes industriales vienen de procesos productivos y varían mucho según el rubro: pueden tener más carga orgánica, grasas, sólidos minerales, pH extremos o compuestos difíciles de degradar.
Depende de lo que permita el prestador del servicio y de la normativa local. En general se exige un tratamiento previo que lleve el efluente a parámetros compatibles con la colectora. Ese pretratamiento suele ser más simple que tratar hasta vuelco a un cuerpo receptor.
Como mínimo DBO₅, DQO, sólidos suspendidos, grasas y aceites y pH, tomados en distintos momentos de la producción. Según el rubro pueden sumarse nitrógeno, fósforo, sales u otros parámetros. Te indicamos cuáles aplican a tu caso.
Es un proceso que inyecta microburbujas de aire en el efluente. Las burbujas arrastran grasas y sólidos finos a la superficie, donde se retiran. Se usa sobre todo en industrias alimentarias con alto contenido graso, como lácteas y frigoríficos, antes del tratamiento biológico.
En algunos procesos sí. En la industria del granito logramos que toda el agua vuelva al aserrado y el lustrado. En industrias alimentarias el reúso suele ser parcial y para usos que no están en contacto con el producto.
La planta se diseña para la temporada de mayor carga y para funcionar de forma estable el resto del año. Es habitual en industrias como la olivícola.
No hay un precio de referencia útil sin conocer el efluente. Influyen el caudal, la carga, las etapas necesarias, el destino del vuelco, el reúso y los materiales. Con la caracterización del efluente podemos preparar un anteproyecto con alternativas y sus costos.
Se deshidratan, por ejemplo con filtro prensa, para reducir su volumen. Su destino final depende de su composición: algunos lodos minerales pueden tener usos posteriores y otros deben disponerse según la normativa de residuos.
Sí. Tenemos antecedentes industriales en Córdoba, Santa Fe y Neuquén, y trabajamos en todo el país.
Contacto
Con una descripción del proceso y los datos que tengas, un ingeniero del equipo evalúa tu caso y te propone los próximos pasos: caracterización, diagnóstico o anteproyecto.
Chubut 612, ciudad de Córdoba, Argentina
consultas@umatec.com.ar
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