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Proyectamos, fabricamos, montamos y ponemos en marcha plantas depuradoras de líquidos cloacales dimensionadas para tu población actual y para la que vas a tener. Desde un hospital rural hasta una ciudad completa.
Un ingeniero del equipo revisa tu caso y te responde con los próximos pasos.
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Plantas cloacales en Jujuy, Catamarca, Tucumán, Córdoba, San Juan, Neuquén, Misiones, Chaco y Paraguay
Desde 3 hasta 4.800 kg DBO₅/día
Proyecto, fabricación y montaje por el mismo equipo
Tratamiento cloacal
La necesidad de una planta de tratamiento de efluentes cloacales aparece de formas distintas, pero el problema es el mismo. Hay líquidos cloacales que se generan todos los días y no tienen un destino seguro.
Un municipio amplía su red colectora cloacal y la planta existente no da abasto.
Una localidad sin cloacas depende de pozos absorbentes que contaminan la napa.
Un barrio nuevo no puede conectarse a ninguna red y necesita resolver el tratamiento dentro del predio.
Un hotel, un hospital o un campamento está lejos de cualquier infraestructura.
El organismo de control exige que el vuelco cumpla parámetros que hoy no se alcanzan.
La solución no es comprar el primer equipo disponible. Es definir cuánto efluente hay que tratar, con qué calidad debe salir, dónde va a terminar el agua y quién va a operar la planta. A partir de esas respuestas diseñamos el tratamiento cloacal adecuado.
Una planta de tratamiento de efluentes cloacales, también llamada planta depuradora de líquidos cloacales, recibe el agua usada de viviendas, comercios e instituciones y le quita los contaminantes antes de devolverla al ambiente o reutilizarla.
A diferencia de un efluente industrial, el cloacal tiene una composición bastante previsible. Eso permite aplicar tecnologías probadas. Lo que cambia de un proyecto a otro es la escala, el terreno, el clima, la variación de caudal y el destino del agua tratada.
Si tu caso involucra efluentes industriales, el enfoque es otro y lo explicamos en su propia página.
El efluente cloacal tiene cuatro componentes principales que hay que reducir:
Desde objetos gruesos y arenas hasta partículas finas en suspensión.
Se mide como DBO₅ (demanda bioquímica de oxígeno a cinco días). Si llega a un río o arroyo, consume el oxígeno del agua.
Nitrógeno y fósforo, que en exceso favorecen la proliferación de algas en los cuerpos receptores.
Son los microorganismos que resultan nocivos para el ser humano, transmitiendo enfermedades.
Una planta para una ciudad y una planta para un hotel resuelven el mismo problema, pero con escalas, presupuestos y formas de operación muy distintas. Estos son los casos en los que trabajamos.
Son plantas que reciben la red colectora de toda una localidad. Se proyectan con un horizonte de años, suelen financiarse con fondos provinciales, nacionales o de organismos multilaterales, y muchas veces se licitan.
En este tipo de obra el proyecto tiene que servir para tres cosas: obtener la aprobación de los organismos, licitar con documentación clara y construir una planta que el personal municipal pueda operar. Tenemos antecedentes en localidades como Humahuaca, Tilcara, Tinogasta, Belén, Santa María, Marcos Juárez, Villa María, La Cocha y Trancas.
Los planes de vivienda que se construyen lejos de una colectora necesitan su propia planta depuradora. Hicimos el proyecto, la fabricación del equipamiento y el montaje de plantas para barrios de 80, 136, 185, 250 y 1.440 viviendas en Tucumán, además del proyecto ejecutivo para un conjunto de 700 viviendas en Banda del Río Salí.
Para un desarrollador, la planta cloacal es una condición para aprobar el loteo y vender los lotes. Conviene diseñarla por etapas, acompañando el ritmo de ocupación, para no inmovilizar inversión en capacidad que todavía no se usa. Tenemos antecedentes en loteos de Catamarca y en un barrio privado en Paraguay.
El turismo tiene un desafío particular: el caudal cambia mucho entre temporada alta y baja. La planta debe tratar bien en ambos escenarios. Trabajamos en anteproyectos para hoteles en Fiambalá (Catamarca) e Iguazú (Misiones).
Instituciones que funcionan como una pequeña ciudad y necesitan resolver sus efluentes dentro del predio. Algunos ejemplos son el Hospital Ruca Choroi (Neuquén), el campus de la Universidad Blas Pascal y la Academia Arguello (Córdoba) y el Aeropuerto de San Juan.
Instalaciones temporarias o remotas, como obradores de gasoductos o campamentos mineros, donde no hay red y a veces se exige remover nitrógeno. Desarrollamos, por ejemplo, el anteproyecto de una planta con nitrificación y desnitrificación para el campamento minero Chinchillas, en Jujuy.
Para caudales chicos, en muchos de estos casos la mejor opción es una planta de tratamiento de efluentes cloacales compacta.
Una planta cloacal completa no es un solo tanque. Es una secuencia de unidades donde cada una prepara el trabajo de la siguiente. Como referencia, así se proyectaron las plantas de la Quebrada de Humahuaca.
El líquido cloacal llega por la red colectora. Primero pasa por rejas que retienen sólidos gruesos y luego por un desarenador que separa la arena. Un clasificador-lavador de arenas las limpia para disponerlas sin olores. Si la topografía lo exige, un pozo de bombeo eleva el líquido hasta la planta (ver estación de bombeo cloacal).
Si este paso falla, la arena desgasta bombas y difusores y se acumula en los reactores.
Es la etapa que elimina la mayor parte de la materia orgánica. Los microorganismos consumen la contaminación disuelta y la convierten en biomasa, que luego se separa del agua.
En un sedimentador se separa el agua tratada de los barros biológicos. Una parte de esos barros vuelve al reactor para mantener la población de microorganismos. El excedente pasa a la línea de barros.
Los barros en exceso se estabilizan, por ejemplo por digestión aeróbica, y se deshidratan con equipos como filtros de doble banda. El resultado es un sólido de menor volumen, más fácil de transportar y disponer.
El efluente tratado se vuelca a un cuerpo receptor o se reutiliza. El destino define qué calidad hay que alcanzar y, por lo tanto, qué etapas son necesarias.
No hay un sistema mejor en abstracto. La elección entre barros activados y lagunas es una de las primeras decisiones del anteproyecto y condiciona el terreno, la inversión y el costo de operar la planta durante décadas.
Sistema
Cómo trabaja
Superficie
Operación
Cuándo suele convenir
Barros activados
Reactor aireado con microorganismos en suspensión y sedimentador
Reducida
Requiere energía de aireación y control operativo
Terreno limitado, cercanía a zonas urbanas, exigencias de calidad altas
Barros activados con nitrificación y desnitrificación
Suma zonas que eliminan nitrógeno
Reducida
Mayor control de proceso
Cuando se exige remover nitrógeno o el cuerpo receptor es sensible
Lagunas aireadas
Lagunas con equipos de aireación
Intermedia
Menos control que barros activados
Ampliar lagunas existentes o terreno disponible con demanda creciente
Lagunas facultativas y de maduración
Tratamiento natural por acción de bacterias y algas
Muy grande
Sencilla y de bajo consumo energético
Mucho terreno disponible, lejos de viviendas
La mayor parte de las plantas cloacales que proyectamos usan barros activados. Resuelven el tratamiento en poco espacio, se adaptan desde caudales muy chicos hasta ciudades y se pueden construir por módulos. Su contracara es el consumo de energía de aireación y la necesidad de operación capacitada. Por eso cuidamos especialmente el diseño de la aireación y la facilidad de operación.
Las lagunas siguen siendo válidas donde sobra terreno y la planta está lejos de zonas pobladas. Proyectamos, por ejemplo, lagunas aireadas para Noetinger (Córdoba) y lagunas facultativas y de maduración para Tobatí (Paraguay). Cuando un sistema de lagunas existente queda chico, convertirlo en lagunas aireadas puede aumentar su capacidad sin construir una planta nueva. Más sobre ampliación de capacidad.
Las plantas de tratamiento de líquidos cloacales se pueden construir en hormigón armado, en chapa de acero o combinando ambos. La elección depende del tamaño de la planta, la disponibilidad de materiales y mano de obra en la zona, los plazos y la posibilidad de ampliar en el futuro. Como fabricamos el equipamiento, podemos evaluar estas alternativas desde el proyecto y no solo al momento de cotizar.
Una planta se dimensiona para la población futura, pero no siempre conviene construirla completa desde el primer día. Construir por etapas permite invertir de acuerdo con la demanda real y ampliar cuando la red suma conexiones.
Lo aplicamos en Laborde (Córdoba) y en Saujil y El Peñón (Catamarca). En esos casos proyectamos la planta completa y luego fabricamos y montamos la primera etapa.
El efluente cloacal tratado conserva nitrógeno y fósforo, que son nutrientes para las plantas. En zonas secas, reutilizarlo para riego es una forma de convertir un residuo en un recurso.
Laborde, Córdoba. El efluente tratado riega una plantación forestal de rotación corta, que produce madera en poco tiempo para usar como biomasa energética o combustible.
El Peñón y Antofagasta de la Sierra, Catamarca. Plantas de barros activados con reúso del agua en sistemas de riego y plantaciones de rotación corta, en zonas de puna donde el agua es escasa.
El reúso se evalúa en el anteproyecto: depende de la calidad alcanzable, de la superficie a regar y de lo que permita la normativa local.
El tamaño de una planta no sale de una tabla. Sale de estos datos, que relevamos o estimamos en el estudio inicial.
La planta se proyecta para un horizonte de años. Hay que estimar cuánta gente va a estar conectada a la red en ese plazo, no solo la de hoy.
Es el volumen de líquido que llega por día y cómo varía a lo largo de la jornada y del año. En localidades turísticas la diferencia entre temporada alta y baja puede ser grande.
Es la cantidad de materia orgánica que la planta debe remover. Junto con el caudal, define el volumen de los reactores y la aireación necesaria.
Los parámetros de vuelco que exige el organismo de control y la sensibilidad del destino (un río, un arroyo, el suelo, un sistema de riego) definen qué etapas de tratamiento hacen falta.
La superficie disponible, la distancia a viviendas, la topografía y el clima influyen en el diseño. La temperatura, por ejemplo, afecta la velocidad del proceso biológico, un dato relevante en localidades de altura.
Quién va a operar la planta y con qué recursos. Una planta que el municipio no puede operar termina fuera de servicio, por buena que sea en los planos.
Ciclo completo
Podés contratar el ciclo completo o solo las etapas que necesites. En obras públicas es habitual que el proyecto y la construcción se contraten por separado. Participamos en ambas etapas.
Datos de población, red colectora, caudales, análisis existentes, terreno y exigencias del organismo de control.
Comparación de alternativas de tratamiento con su costo de inversión y de operación. Es el documento que suele usarse para gestionar el financiamiento de la obra.
Cálculos de proceso, planos, especificaciones de equipos, cómputos y documentación para licitar o para presentar ante los organismos que aprueban la obra.
Fabricamos los equipos y estructuras metálicas de la planta.
Montaje electromecánico en el sitio y coordinación con la obra civil.
Arranque del proceso biológico y ajuste hasta alcanzar los parámetros de diseño.
Capacitación del personal que va a operar la planta u operación y mantenimiento a cargo nuestro. Ver operación de plantas de tratamiento de aguas residuales.
¿Tu proyecto está en etapa de idea, de anteproyecto o de licitación? Contanos y te decimos por dónde seguir
Una selección de antecedentes que muestra el rango de escalas y contextos. Capacidad expresada en kg de DBO₅ por día.
Proyecto
Provincia
Capacidad (kg DBO₅/día)
Alcance
Villa María, mejoras en planta existente
Córdoba
4.800
Anteproyecto de pretratamiento y aireación
Villa María, EDAR II
Córdoba
1.942
Proyecto
Marcos Juárez
Córdoba
1.487
Proyecto
Humahuaca, Saneamiento de la Quebrada 2.ª etapa
Jujuy
1.392,5
Proyecto
Belén
Catamarca
916
Proyecto, proyecto ejecutivo, fabricación y montaje
Santa María
Catamarca
856,9
Proyecto ejecutivo, fabricación y montaje
Tinogasta
Catamarca
739,4
Proyecto y proyecto ejecutivo
Famaillá, 1.440 viviendas
Tucumán
396
Proyecto, fabricación y montaje
Laborde, con riego de plantación de rotación corta
Córdoba
370 (1.ª etapa: 193)
Proyecto ejecutivo, fabricación y montaje de 1.ª etapa
Fiambalá
Catamarca
357,6
Proyecto ejecutivo, fabricación y montaje
La Cumbrecita, readecuación
Córdoba
149,4
Anteproyecto, proyecto ejecutivo, fabricación y montaje
Antofagasta de la Sierra, con reúso para riego
Catamarca
123,1
Proyecto ejecutivo, fabricación y montaje
Hospital Ruca Choroi
Neuquén
2,95
Anteproyecto
La barra representa la capacidad en escala logarítmica, de 1 a 10.000 kg DBO₅/día.
En los proyectos de la Quebrada de Humahuaca, las plantas se diseñaron para una región declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En total fueron ocho localidades en dos etapas. Conocé más proyectos de saneamiento.
El costo depende sobre todo de la capacidad, del sistema elegido, del material de construcción, de la calidad exigida y de la ubicación de la obra. Por eso el anteproyecto define entre las alternativas y establece cuál será la inversión y el costo de operación. Así la decisión se toma con números y no con un precio de catálogo que después cambia.
Es la preocupación más frecuente de vecinos y concejos deliberantes. Los olores suelen aparecer cuando una planta está sobrecargada, cuando el pretratamiento no se opera adecuadamente o cuando los barros no se gestionan bien. Se previenen desde el diseño, con una aireación suficiente, un buen manejo de arenas y barros y una ubicación y distancia adecuadas.
Diseñamos instalaciones de operación sencilla, pensadas para el personal que realmente va a estar en la planta. Además ofrecemos capacitación de operarios y el servicio de operación y mantenimiento.
En una planta de barros activados, la aireación es el principal gasto eléctrico. Un buen dimensionamiento y equipos de control automatizados evitan airear de más. Cuando el terreno lo permite, evaluamos alternativas de menor consumo, como las lagunas.
Antes de construir una planta nueva conviene hacer un diagnóstico. Muchas veces la capacidad se recupera con cambios en el pretratamiento, la aireación o la operación. Esa evaluación tiene su propia página: mejora y ampliación de plantas de tratamiento.
Nuestra base está en Córdoba, pero la mayor parte de nuestras plantas cloacales están en otras provincias: Jujuy, Catamarca, Tucumán, San Juan, Neuquén, Misiones, Chaco, y también Paraguay. Planificamos la logística de fabricación, montaje y puesta en marcha para cada ubicación.
No hace falta tenerla completa. Con lo que tengas podemos orientarte y decirte qué falta relevar.
Localidad y ubicación del predio previsto para la planta.
Población o cantidad de viviendas servidas hoy y previstas.
Estado de la red colectora: existente, en obra o proyectada.
Caudales medidos o estimados, si los hay.
Análisis de laboratorio del líquido cloacal, si existen.
Destino previsto del agua tratada: cuerpo receptor, infiltración o riego.
Exigencias o plazos del organismo de control.
Si ya existe una planta: tipo de sistema, antigüedad y problemas que presenta.
Ninguna. “Efluentes cloacales”, “líquidos cloacales” y “aguas residuales domésticas” nombran lo mismo: el agua usada que sale de viviendas, comercios e instituciones. Planta de tratamiento cloacal, planta depuradora y planta de efluentes cloacales también son sinónimos.
No hay un mínimo fijo. Proyectamos plantas desde menos de 3 kg DBO₅ por día, como la de un hospital rural, hasta ciudades completas. Lo que cambia con la escala es el sistema y el tipo de construcción. Para caudales chicos suele convenir una planta compacta.
Depende del sistema. Una planta de barros activados ocupa una superficie reducida. Un sistema de lagunas facultativas puede necesitar varias veces más. Por eso el terreno disponible es uno de los primeros datos que pedimos.
La distancia la fijan en parte las normas locales y en parte el sistema elegido. Las lagunas requieren más separación que una planta de barros activados bien operada. Lo definimos en el anteproyecto según el predio y la normativa aplicable.
El proceso biológico necesita un período de arranque para que se desarrolle la población de microorganismos. Durante la puesta en marcha acompañamos ese período y ajustamos la operación hasta alcanzar los parámetros de diseño.
Sí, y muchas veces es lo recomendable. Se proyecta la planta completa para la población futura y se construye primero la etapa que la demanda actual necesita. Así lo hicimos en Laborde, Saujil y El Peñón.
Se estabilizan, por ejemplo mediante digestión aeróbica, y se deshidratan para reducir su volumen. El diseño de esa línea de barros forma parte del proyecto, porque una mala gestión de barros es una de las causas más comunes de mal funcionamiento.
En muchos casos sí. Proyectamos plantas cloacales cuyo efluente tratado riega plantaciones forestales de rotación corta, como en Laborde, El Peñón y Antofagasta de la Sierra. La viabilidad depende de la calidad alcanzable, del cultivo y de la normativa local.
Sí. Buena parte de nuestros antecedentes son proyectos para municipios y gobiernos provinciales. También fabricamos el equipamiento y ejecutamos el montaje de obras ya adjudicadas.
Una planta bien proyectada deja prevista su ampliación: espacio en el predio, conexiones y módulos que se pueden sumar. Si la planta ya existe y quedó chica, se puede evaluar una ampliación de capacidad o una planta complementaria, como la Planta Depuradora II de Trancas o la EDAR II de Villa María.
Contacto
Si estás evaluando una planta nueva, necesitás un proyecto para licitar o tenés una obra aprobada que hay que fabricar y montar, contanos en qué punto estás. Un ingeniero del equipo va a revisar tu caso y responderte con los próximos pasos concretos.
Chubut 612, ciudad de Córdoba, Argentina
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